¿Qué es la dieta BARF?
La dieta BARF promueve el consumo de alimentos crudos, incluyendo carne, huesos carnosos, vísceras, frutas, verduras y suplementos. La idea central es imitar lo que consumiría un perro en estado salvaje, argumentando que esto mejora la salud, el pelaje, la digestión y el sistema inmune.
Aunque algunos tutores reportan beneficios visibles, es importante entender que no todos los perros son iguales y que esta dieta, si se formula incorrectamente, puede provocar deficiencias nutricionales graves, enfermedades infecciosas o problemas digestivos.
¿En qué consiste la dieta BARF?
La dieta BARF se basa en ofrecer alimentos crudos, principalmente de origen animal, con el objetivo de imitar lo que un perro comería en estado salvaje. Generalmente se compone de:
- Carne cruda magra (pollo, res, cordero, cerdo o pescado).
- Huesos carnosos crudos (no cocidos, para evitar fracturas dentales o riesgo de obstrucción por astillas).
- Vísceras (hígado, riñón, corazón), que aportan nutrientes esenciales.
- Verduras y frutas trituradas, en menor proporción.
- Suplementos opcionales como aceites de pescado, levadura de cerveza, algas marinas u otros.
En teoría, la proporción suele ser:
- 70-80 % de proteína animal (carne, huesos y vísceras).
- 20-30 % de vegetales, frutas y otros complementos.
Cada tutor suele adaptar la receta según las recomendaciones de criadores, páginas web o nutricionistas veterinarios.
Tabla comparativa: Dieta BARF vs. Alimentos comerciales balanceados
| Aspecto | Dieta BARF | Alimento Comercial Balanceado |
| Fuente de nutrientes | Variable, depende de la receta | Controlada y formulada por especialistas |
| Riesgo biológico | Alto (salmonella, E. coli) | Muy bajo |
| Adaptación individual | Alta (si es bien formulada) | Moderada |
| Disponibilidad | Preparación casera compleja | Fácil, en tiendas |
| Supervisión profesional | Obligatoria | Recomendada |
Riesgos y beneficios reales según la evidencia científica
Algunos estudios han mostrado que dietas crudas pueden mejorar la digestibilidad y modificar positivamente la microbiota intestinal, pero también aumentan el riesgo de infecciones zoonóticas y deficiencias nutricionales cuando no son diseñadas profesionalmente.
Un estudio publicado en Veterinary Record (2019) advirtió sobre el alto contenido bacteriano de las dietas crudas, y otro en Frontiers in Veterinary Science (2021) halló desequilibrios de calcio y fósforo en preparaciones caseras. Por eso, la WSAVA y la AVMA no recomiendan la dieta BARF sin estricta supervisión veterinaria. Tampoco es adecuada para todos los perros, como cachorros, animales inmunosuprimidos o geriátricos.
Cada perro es único: individualización de la dieta
No existe una única receta de dieta BARF válida para todos los perros. La dieta debe ajustarse a factores como edad, nivel de actividad, condiciones médicas, peso, raza y hasta preferencias del animal.
Cualquier cambio alimenticio debe realizarse con una valoración completa del estado nutricional, exámenes de laboratorio y seguimiento continuo. El profesional idóneo para prescribir esta dieta es un veterinario clínico general con formación en nutrición o un nutricionista veterinario certificado.
¿Qué precauciones debo tomar si decido usarla?
- Usar ingredientes aptos para consumo humano.
- Manipular con higiene extrema.
- Consultar con un profesional.
- Evaluar periódicamente al animal.
Consejos clave si consideras la dieta BARF
- Evalúa si tienes el tiempo y recursos para prepararla adecuadamente.
- Consulta siempre con un veterinario general o nutricionista.
- No improvises. Una dieta mal balanceada puede ser más peligrosa que el alimento comercial.
- Realiza controles veterinarios periódicos.
- Considera telemedicina para seguimiento nutricional.
¿Por qué algunos tutores eligen la dieta BARF?
Existen varias razones por las que esta dieta se ha vuelto tendencia:
- Percepción de naturalidad: Muchos tutores creen que los alimentos procesados, como croquetas, son “menos saludables” por contener conservantes o ingredientes poco identificables.
- Mejor apetencia: La carne cruda suele resultar más atractiva para algunos perros que las croquetas secas.
- Influencia de redes sociales: La difusión de fotos y testimonios en internet ha popularizado la idea de que esta dieta mejora la salud y longevidad de los perros.
- Preocupación por alergias o intolerancias: Algunos tutores reportan mejoría en casos de alergias alimentarias al cambiar a BARF.
- Deseo de control: Preparar los alimentos en casa da la sensación de tener un mayor control sobre lo que el perro consume.
¿Es la dieta BARF adecuada para todos los perros?

No todos los perros son buenos candidatos para este tipo de dieta. Está especialmente desaconsejada en:
- Cachorros en crecimiento, por el riesgo de desbalances nutricionales que afecten huesos y articulaciones.
- Perros geriátricos o con sistema inmune debilitado.
- Perros con enfermedades crónicas (renales, hepáticas, pancreáticas, etc.).
- Hogares con personas vulnerables (niños, ancianos, embarazadas, pacientes inmunocomprometidos).
La telemedicina como herramienta de apoyo
La telemedicina veterinaria puede ser una opción útil para el seguimiento de mascotas bajo dieta BARF, siempre que se complemente con exámenes presenciales regulares. Consultas virtuales permiten ajustar proporciones, discutir síntomas digestivos o revisar resultados de laboratorio sin necesidad de desplazamientos frecuentes.
También te puede interesar: ¿Cómo alimentar a tu perro o gato en días calurosos?
Preguntas frecuentes
¿Puedo preparar una dieta BARF con recetas de internet?
No. Las recetas caseras sin supervisión suelen carecer de nutrientes esenciales. Consulta siempre a un profesional.
¿Es más saludable que el alimento balanceado?
Depende del caso. Bien formulada puede ser útil, pero no necesariamente mejor. Lo importante es la nutrición adecuada, no solo el tipo de alimento.
¿Qué estudios respaldan esta información?
Los estudios científicos citados provienen de revistas indexadas como Frontiers in Veterinary Science y Veterinary Record.
¿La dieta BARF sirve para todos los perros?
No. Algunos no la toleran, otros tienen enfermedades que la contraindican. Cada caso debe ser evaluado de forma individual.
Síguenos en: Instagram, Facebook y Tiktok.
RECOMENDACIONES
La dieta BARF genera opiniones divididas. Por un lado, ofrece la sensación de “naturalidad” y control, y puede ser bien aceptada por algunos perros. Sin embargo, también implica riesgos importantes de contaminación, desbalances nutricionales y problemas de seguridad tanto para el animal como para su familia.
La mejor recomendación es que, si un tutor desea alimentar a su perro con esta dieta, lo haga bajo la supervisión de un veterinario especialista en nutrición y con todas las medidas de higiene necesarias. En muchos casos, optar por un alimento comercial de calidad o una dieta casera cocida balanceada resulta una opción más segura y práctica.
En definitiva, más allá de modas o tendencias, lo más importante es garantizar una nutrición equilibrada, segura y adaptada a cada perro, promoviendo su salud y bienestar a largo plazo.
Aviso importante
Este artículo tiene fines educativos y no reemplaza una consulta veterinaria. No se debe iniciar una dieta cruda sin la orientación de un profesional veterinario calificado.
Fuentes científicas
- Davies RH, Lawes JR, Wales AD. Dietas crudas para perros y gatos: una revisión, con especial referencia a los peligros microbiológicos 2019.
- Morelli G, Bastianello S, Catellani P, Ricci R. Dietas a base de carne cruda para perros: encuesta sobre las motivaciones, actitudes y prácticas de los propietarios 2019.
- Freeman LM, Chandler ML, Hamper BA, Weeth LP. Conocimiento actual sobre los riesgos y beneficios de las dietas a base de carne cruda para perros y gatos 2013.
- WSAVA Global Nutrition Committee Guidelines.
- WSAVA Global Nutrition Committee: Raw Meat Based Diets For Pets


Dejar un comentario